Con un suave suspiro, la orquídea despierta, delicada y sensual, mientras un corazón frutal la envuelve como el cálido sol. Dulcemente, un oasis de mandarina fresca la acaricia, evocando un atardecer de ensueño.
📍 Retiro en Villa Luro (CABA) o San Antonio de Padua, coordinando previamente.
